Nota Introductoria del Maestro Zastrapa:Todo lo contenido en nuestros ficheros proviene de los extractos del Libro Rojo de la Frontera del Oeste. No se han tenido en cuenta los otros textos históricos, considerados apócrifos por los expertos.
De dos de los pueblos de los elfos parlantes (Quendi): Los Eldar (pueblo de las estrellas) y los Calaquendi (Elfos de la luz), surgieron tres linajes:
Los Vaniar (Elfos Hermosos), los Noldor (Elfos Profundos) y los Telerj (los Rezagados)
Los más poderosos de entre los elfos que habitaron la Tierra Media son los Noldor, porque fueron los elfos que hicieron las Grandes Joyas llamadas los Silmarils, así como los Anillos de Poder. Los Noldor son el segundo linaje de los Eldar y Calaquendi que llegaron a la tierra media.
La palabra Noldor significa «conocimiento», cosa que, más que los demás elfos, lucharon por poseer.
El nombre de Noldor (proviene del Quenia “los Sabios", "los que tienen el conocimiento") y según la leyenda, fue fundado por Tata, su esposa Tatië y los 54 compañeros que encontraron tras despertar en Cuiviénen.
Los Noldor son grandes guerreros, altos y fuertes y sus cabellos son oscuros y tienen los ojos grises, a excepción de la Casa de Finarfin, que lucen cabelleras rubias, herencia de Indis la Vanya.
Pertenece al linaje de los Noldor la Casa de Fingolfin cuyo estandarte azul y plateado ondean los gloriosos Yelmos Azules, quienes pueden reconocerse por portar en su atuendo: Cuerno, cota de malla de hilos de plata entretejidos, escudo azul con cristales incrustados, espada y por supuesto un reluciente Yelmo azul.
Quienes son los Noldor
Los Noldor fueron los primeros en extraer las gemas que encerraban las montañas. Regalaban estas gemas, de modo que todas las mansiones de los elfos y los Valar refulgían con ellas, y las mismas playas y estanques de Eldamar, según se dice, brillaban con la luz de las gemas esparcidas.
El rey de los Noldor y su reina, Míriel, tuvieron un hijo al que llamaron Curufinwë, más tarde conocido como Fëanor, que significa «espíritu de fuego», porque fue el primero en crear las gemas mágicas élficas, que eran más brillantes y poderosas que las piedras preciosas de la tierra.
Por sí solas eran pálidas, pero a la luz de las estrellas recogían dicha luz y despedían un brillante resplandor azul.
Fëanor también creó otros cristales, llamados palantíri, las «piedras videntes» que, muchas edades después, los elfos de Avallónë entregaron a los dúnedain.
Pero la mayor de las hazañas de Fëanor fue la creación de tres gemas fabulosas que capturaron en su interior la luz mezclada de los Árboles de los Valar. Eran los Silmarils, las joyas más hermosas que jamás había visto el mundo, porque despedían una luz viva. Sin embargo, la tragedia cayó sobre los Noldor cuando Melkor apareció, con la araña Ungoliant, y destruyó los Árboles de los Valar, mató a Finwë y robó los Silmarils. Fëanor juró venganza y salió hacia la Tierra Media en persecución de Melkor, a quien llamó Morgoth, el «Enemigo Oscuro del mundo». Así comenzó la Guerra de las Joyas y las Guerras de Beleriand.
De todos los señores Noldor y sus hijos sólo sobrevivió en la Tierra Media Galadriel. Y De las estirpes reales de los Noldor pocos sobrevivieron a la Guerra de las Joyas que pudieran decir ser descendientes de los grandes reyes.
Gil-galad, hijo de Fingon, hijo de Fingolfin, estableció el último gran reino de los Noldor en las tierras de los mortales.
Celebrimbor, nieto de Fëanor, quien había creado los Silmarils, forjó los Anillos de Poder, y así surgió la segunda gran obra de los Noldor, que traería consigo otro ciclo de terribles guerras.
Que son los Simaril
El nombre de Simaril (cuyo plural es Simarilli), proviene del Quenya y podría traducirse como "resplandor" o también "Joyas de Silima”.
Los Silmarils tenían la forma de tres grandes joyas que Fëanor hizo de una materia que se denominó silima y que se parecía al diamante, pero aún más inquebrantable, pues nada en el Reino de Arda podía dañarla o romperla.
Dentro de este cristal Fëanor había logrado atrapar la luz mezclada de los Dos Árboles de Valinor, por lo que, aunque los Silmarils estuvieran en la más profunda oscuridad, brillaban con luz propia; pero cuando eran bañados por la luz, la reflejaban con maravillosos matices.
Estas joyas, se consideraron como la más grande de las obras realizadas por los Hijos de Ilúvatar y según se nos relata en El Silmarillion, fueron consagradas por Varda, de modo que ninguna carne mortal, ni manos maculadas, ni nada maligno podría tocarlos sin quemarse y marchitarse.
Y Mandos predijo que los Silmarils guardaban los destinos de Arda, la tierra, el mar y el aire.
Se dice que cuando sobrevenga la Dagor Dagorath los tres Silmarils serán finalmente recuperados del Aire, de la Tierra y del Mar, y Fëanor entregará las Tres Joyas a Yavanna, con las que ésta devolverá la vida a los Dos Arboles.
De esta manera, su luz inundará de nuevo el Mundo, y los Valar serán otra vez jóvenes, y los Elfos volverán a despertar, para así cumplir el propósito que Ilúvatar designó para ellos.
Que es el Silima:
El silima es una materia creada por Fëanor alrededor del año de los Árboles 1449 cuando comienza la elaboración de los Silmarils.
No se conoce su composición, y según se nos dice en El Silmarillion, ésta no se conocerá hasta que sobrevenga la Dagor Dagorath y regrese Fëanor.
El silima en apariencia se asemejaba mucho al cristal del diamante, pero era aún más inquebrantable, por lo que no podía ser roto ni dañado.
Dentro de este cristal de silima Fëanor logró introducir la luz mezclada de los Dos Árboles de Valinor, que brillaba con luz propia, aunque estuviera en la más profunda oscuridad; sin embargo, cuando los Silmarils estaban expuestos a la luz, la talla del silima la reflejaba con maravillosos matices.
La Muerte del Rey Fingolfín:
“Tres veces cayó el Rey [Fingolfin] de rodillas y tres veces se volvió a levantar con el escudo roto y el yelmo mellado.
Pero la tierra estaba desgarrada en boquetes todo alrededor, y el Rey tropezó y cayó de espaldas ante los pies de Morgoth; y le puso Morgoth el pie izquierdo sobre el cuello, y el peso era como el de una montaña derrumbada.
No obstante, en un último y desesperado intento, Fingolfin golpeó con Ringil y rebanó el pie, y la sangre manó negra y humeante y llenó los boquetes abiertos por Grond.
De este modo pereció Fingolfin, Rey Supremo de los Noldor, el más orgulloso y valiente de los reyes Elfos de antaño.”
Quien era Fingolfín:
Fingolfin, un gran príncipe noldorin, fue el segundo hijo de Finwë; su madre era Indis. Era el más fuerte y valiente de todos los guerreros noldo. Era perceptivo, sabio y compasivo, como muestra su templada respuesta a los insultos y ataques de Fëanor.
Maedhros le dio el nombre de Gran Rey tras la muerte de su padre. Fingolfin era un gran estratega, y comprendía la fuerza infinita que significaba Angband para ser asaltada; así que creó las bases de la línea de alianzas élficas y humanas que mantuvo asediada la principal fortaleza de Morgoth durante más de 400 años.
Su fin es contado en leyendas y canciones, pues murio en combate singular: el mayor campeón del bien contra la mayor fuerza del mal. Fue después de la Dagor Bragollach, que obligó la retirada de Fingolfin y todas sus fuerzas.
Fingolfin era consciente de la derrota Noldor en todos los frentes, y comprendió el irresistible e inalcanzable poder de las hordas de Morgoth.
Finalmente, en un ataque de desesperación, Fingolfin cargó sólo a través de las ardientes llanuras de Ard-galen hasta llegar a las mismas puertas de Angband.
Allí, llamó a Morgoth para que saliera a plantarle combate singular. Aunque sólo podía haber un resultado de tal combate (su propia muerte), evitó los ataques de la mortal maza Grond, que hacían tambalear la tierra, lo suficiente para lograr herir al vala siete veces con su espada de diamantes llamada Ringil.
Las siete heridas que le causó a Morgoth nunca sanaron por completo y atormentaron el fana del valá durante toda su existencia en Arda.
El cadaver de Fingolfin fue partido en dos por la cólera de Morgoth y cuando iba a ser arrojado aq los orcos y los lobos, Thorondor, el águila gigante enviada por Manwë a la Tierra Media, recuperó el cuerpo, desfigurando de camino la cara del vala caído. Los restos de Fingolfin le fueron llevados a su hijo Turgon, que erigió un gran túmulo en honor a su padre en las montañas que rodeaban Gondolín.
Fingolfin tenía la mirada de las águilas, y era un poderoso héroe entre los héroes, con una aguda mente táctica y dones naturales de liderazgo.
martes, 22 de septiembre de 2009
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